Un sitio web tiene al menos tres costos que se repiten todos los años, y ninguno de los tres es “el sitio” en sí: dominio, hosting y mantenimiento técnico. Si nunca armaste una página antes, es fácil pensar que pagás una vez y ya, como si fuera comprar un mueble. No es así. Es más parecido a alquilar un local: hay un alquiler que se paga siempre, más lo que gastás en mantenerlo abierto.
¿Dominio y hosting es lo mismo?
No, y esta es la confusión más común. El dominio es el nombre (tunegocio.com.ar) y lo pagás una vez por año a un registrador. El hosting es el servidor donde vive el sitio, lo que hace que cuando alguien escribe tu dominio en el navegador, algo responda. Son dos facturas distintas, de dos proveedores que pueden ser distintos, y las dos son anuales o mensuales, nunca un pago único.
El dominio ronda entre USD 10 y USD 20 por año según la terminación (.com, .com.ar, .ar). El hosting varía mucho más: desde unos pocos dólares al mes en un plan compartido básico hasta cifras más altas si el sitio tiene tráfico serio o necesita un servidor dedicado. Para la mayoría de las pymes que recién arrancan, un hosting de gama media alcanza y sobra.
¿Ustedes contratan el hosting por mí?
No. Lo que hacemos es configurarlo: elegimos el proveedor que tiene sentido para tu caso, dejamos todo funcionando, con caché y certificado de seguridad andando, y eso queda incluido dentro del proyecto. La factura del hosting la pagás vos, directamente al proveedor, a tu nombre. Preferimos que sea así por una razón simple: si el día de mañana querés cambiar de agencia o llevarte todo a otro lado, el hosting es tuyo, no nuestro. Nadie te tiene agarrado de ahí.
¿Los plugins de WordPress son pagos?
No siempre. La mayoría de los plugins básicos tienen versión gratuita, y actualizar WordPress y esos plugins no tiene costo de licencia. Pero sí tiene un costo de tiempo: alguien tiene que hacerlo, revisar que nada se rompa después de actualizar, y volver atrás si algo falla. Eso es trabajo, aunque el plugin en sí sea gratis.
Los plugins pagos son otra historia, y no todos los sitios los necesitan. Un formulario de contacto simple, una galería, un plugin de SEO básico: la mayoría tiene versión gratuita que cubre lo que una pyme chica necesita al principio. Donde suele aparecer el costo real es en funcionalidades específicas (reservas con calendario, ciertos tipos de checkout, integraciones con sistemas externos) que si querés hacerlas bien, terminan necesitando algo pago o desarrollo a medida. No es una regla fija, es caso por caso, y ahí conviene preguntar antes de instalar cualquier cosa “porque parece que hace lo que necesito”.
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Sumando dominio y hosting, el piso arranca en algo así como USD 50 al año si vas con un plan de entrada, y puede subir a USD 200 o más si necesitás un hosting administrado con mejor rendimiento o soporte incluido. La horquilla es ancha a propósito: depende mucho de qué proveedor elijas, no hay un número único que sirva para todos los casos. Esto es para un sitio institucional chico, sin contar mantenimiento activo de alguien que te lo revise. Eso es lo que hay que tener en la cabeza antes de lanzar algo, no como algo que asuste, sino como el gasto operativo normal de tener presencia online, igual que pagás la luz del local.
Lo que no entra en ese número es el trabajo de alguien viendo que todo siga funcionando: que el certificado no venza, que una actualización no rompa el checkout, que el sitio no se caiga justo un sábado a la tarde. Eso podés hacerlo vos si tenés el tiempo y las ganas de meterte, o podés dejarlo en un plan mensual de soporte. Ninguna de las dos opciones está mal, pero conviene decidirla a propósito y no por default.
Si estás armando tu primer sitio y no tenés claro todavía cuánto te va a salir mantenerlo con tu caso puntual, contanos qué tenés pensado y te decimos los números reales, no una tabla genérica.



